¿Cuánto amor hay en tus ojos?
¿y cuánta fealdad?
miércoles, 8 de abril de 2009
Siempre que tuve frio, me escondí en una hoja enorme (tan grande como el universo), que nunca nadie me pudo encontrar. Ese era mi refugio, era un regalo gigante de un árbol viejísimo, era una canción, y era parte de nuestro mundo y el de Juancho. Esa hoja, era mi vida, mi lugar, mi forma de decir q el mundo me interesaba menos que el sol, y eso q el sol era muchisimo x esos días. En aquellos tiempos, la lluvia salía desde el piso, como una regadera gigante de la nadie puede escapar, xq los techos no estan pensados para ser ultilizados a la inversa, sumado a q a nadie le importaba mojarse. Y no nos conociamos!! No, no, cada uno tenía su hoja, y nadie le quitaba las hojas a nadie, y nadie quería ver lo q sufría el otro. Nadie. Porque cada uno era feliz a su manera, y todos sabiamos q no era importante lo q hacía el otro. Y si en algún momento se nos cruzaba x la cabeza la idea de preocuprnos...
la desechabamos.
la desechabamos.
viernes, 3 de abril de 2009
Cuando me quedé sin ella, me refugié en el arte,
cuando me quedé sin el arte, me refugié en el espacio,
cuando el espacio comenzó a achicarse, la llamé desesperada,
como nunca me atendió, decidí olvidarla,
y eso fue un error del sistema, asi q comencé de nuevo.
Volví al arte, y con eso al mundo de colores,
al amor, las hojas, y llanto,
a decirle q nada nos iba separar
a recordale de nustros hijos, y nuestros nietos,
a contarle de lo bien (o mal) q estaba pasando,
a decirle bajito al oido (tan bajito q ni me escuchó)
q no era nada sin ella, y q cada dia, o cada tarde,
miro la foto que me regaló, y me vuelvo a preguntar:
¿Dónde diablos se metió el arte?
¿Dónde se escapó mi guitarra?
¿Dónde estás, q te busco y te encuentro, pero lo suficiente?
¿Dónde?
¿O será q estás tan cerca q te confundo con mi sombra?
Tarde o temprano, te voy a regalar una canción.
Arte Para Los Feos
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